Superposición del sitio

A más de 4 décadas …

Hoy, a más de 4 décadas de adiciones sexuales digo, no puedo más, todo inició a la edad de 8 años donde encontré debajo del colchón de la cama de mi hermano una revista para adultos, mis ojos se centraron en la página central, lo que un niño de mi edad, quizá lo más probable era que me diera asco y no volver más a verla, pero fue más mi curiosidad de volver «al colchón» una y otra vez a ver a la chica de la revista, me aprendí cada parte del cuerpo y al día de hoy, aún la tengo presente en mi mente, desde entonces, al ver a las niñas de mi edad, más grandes, incluso a mis maestras de escuela las imaginaba como «la chica de la revista».

Sorpresivamente, encontraba más material, ya no era una, dos o más revistas más y dedicaba tiempo en las páginas centrales. Un día al querer ver si estaba actualizado el material, descubrí una revista pornográfica y pensé ¿se puede hacer eso?, poco tiempo después, empezó mi despertar sexual, no recuerdo con exactitud a que edad, pero comencé a experimentar el placer que daba masturbarme viendo las chicas de la página central y las revistas pornográficas, el placer se hizo frecuente que ya se convertía en una necesidad de hacerlo una y otra vez, me encarraba en la recamara o a escondidas me llevaba la revista al baño para masturbarme. No fue difícil que mis padres o mis hermanos se dieran cuenta de lo que hacía, no recibí regaños por parte de mi padre, solo me dijo que era normal que un niño de mi edad empezara a tener esas experiencias pero, que tuviera cuidado, ignoré totalmente sus palabras y seguía en constante comportamiento, es mas, se volvió mas frecuente.

Por parte del dueño del colchón y del material, me decía «que buena vieja» «ya viste sus….» y más palabras que no escribiré para no ofender la sensibilidad del lector. No solo con las revistas, sino hasta en los programas de televisión o mujeres en la calle. siendo él mi figura paterna más cercana que a pesar de que tenía un padre, él se convirtió en mi figura paterna y por lo que creí que era normal ver a una mujer con intenciones sexuales. Me empezaron a gustar mucho las chicas pero siempre quería ser novio de todas, algunas de ellas, en los juegos infantiles llegue a tocarlas en sus partes íntimas.

Al paso de los años, ya en edad adulta yo era el que tenía mi propio inventario de revistas y en aquel tiempo videocasettes debajo de mi colchón, y consumía mi propio material cuantas veces quisiera siempre encontraba la forma de consumir aprovechaba momentos de soledad en la casa para poner algún video en la video casetera y masturbarme hasta no poder más. Las novias que empecé a tener en esos tiempos, siempre buscaba la forma de tocarlas y provocarlas para tener sexo con ellas.

Me caso a la edad de 22 años, con la idea de que me caso y tengo sexo cuando quiera y cuantas veces quiera, total, para eso es el matrimonio. aun así seguía invirtiendo dinero en mis materiales ahora hasta en formato de CDs o DVDs, obligaba a mi esposa a tener sexo, y si no lo obtenía, acudía a las infidelidades ya sea con compañeras de trabajo, amigas o pagar por sexo con prostitutas. Ese matrimonio se destruyó por mi adicción, pero en ese tiempo, me fui porque no me daba lo que necesitaba, habría quien, si y me uní a una nueva mujer, pero mis patrones de conducta sexuales continuaron, de hecho, se agravaron porque, ahora con la tecnología ya tenía chats sexuales con amigas, sin importarme si se entraba mi nueva pareja o no, no tenía limites, seguía creyendo que si hubiera quien me diera el placer que yo quería. El resultado fue el mismo, esa relación salió muy lastimada al grado que nos tuvimos que separar. ¿Pare? no, al contrario, me sentía en la libertad de hacer lo que yo quisiera, me Volvi mas cínico en la forma que veía a cualquier mujer que pasaba frente de mi, sin importarme fuera o no acompañada , si había una que me gustara mucho recurría al internet a las paginas pornográficas en buscar alguien similar que se pareciera a aquella mujer que vi.

La depresión se presentó a mi vida, un hombre sólo, y atrapado en la pornografía, ver a las mujeres como objeto sexual, me daba miedo salir y me comencé a aislarme. me daba vergüenza que las mujeres ahora ya me decían «pinche viejo morboso» incluso, las vecinas de mi calle dejaron de saludarme, era ya considerado el viejo cochino de la casa numero 1. Ya no quería llegar a la tercera edad con estas acciones, viejo , morboso, que caso tenia seguir asi que empezaron a llegar los pensamientos suicidas. Acudia nuevamente a la pornografia para aliviar mi ansiedad y depresión pero el vacío se hacia cada vez mas grande y me estaba hundiendo. Solo era ponerle fecha de fin a esto, darle fin a mi vida.

Es cuando encuentro a ASA, un programa donde entendí que esto es una enfermedad, al dia de hoy me encuentro trabajando mis primeros pasos y comprendo que yo soy impotente ante mis comportamientos sexuales adictivos, que por mas intentos que hice por pararlos no pude solo, los paraba solo para esperar que las cosas se calmaran cada vez que mis parejas me pillaran en mis actos, pero a la primera oportunidad regresaba a ellos. Gracias a ASA hoy tengo una nueva esperanza de que llegaré a la tercera edad en recuperación y con sabiduría

Charly R. Adicto sexual en recuperación